CENTENARIO BAUHAUS

La Bauhaus, icono de la arquitectura moderna

El estilo arquitectónico de la escuela destaca por sus edificios funcionales, sencillos y libres de decoraciones El Pabellón de Alemania construido con motivo de la Exposición Internacional de Barcelona (1929) es un ejemplo de arquitectura Bauhaus. Fue diseñado por Mies van der Rohe y Lilly Reich

Una escuela, una disciplina de diseño y un movimiento que ha influido en generaciones de arquitectos y diseñadores durante 100 años.

La escuela era mucho más que diseños modernistas y colores primarios, era un movimiento con un impacto político, social y cultural, liderado por algunas de las figuras más notables en el campo. Desde su inauguración en 1919, la escuela ha definido su propio estilo a través de la intersección de arquitectura, arte, diseño industrial, tipografía, diseño gráfico y diseño de interiores. Cuando la escuela se vio obligada a cerrar sus puertas ante la presión política, sus profesores y estudiantes se dispersaron y difundieron sus enseñanzas por todo el mundo.

Si bien el campus de Dessau sigue siendo uno de los símbolos más significativos del movimiento, hemos reunido una guía de arquitectura de estructuras influenciadas por la Bauhaus en todo el mundo que aún se mantienen en pie hasta el día de hoy.

Carolina del Norte, Estados Unidos

Justo cuando Bauhaus estaba cerrando sus puertas en Berlín, una escuela con un programa educativo similar estaba abriendo sus puertas en los Estados Unidos. El Black Mountain College, fundado por John Andrew Rice, Theodore Dreier, Ralph Reed Lounsbury y Frederick Raymond Georgia, era fundamentalmente diferente a otras escuelas de diseño de la nación. Su enfoque de diseño multidisciplinario lo marcó como un capítulo destacado en la historia del arte estadounidense, originando la verdadera vanguardia del país.

 La Bauhaus revolucionó los criterios estéticos a principios del siglo XX. Su filosofía del diseño sigue inspirando a creativos en todo el mundo cien años despues.

Los profesores y estudiantes de la Bauhaus defendían un estilo sencillo y sin ornamentaciones, en el que la estética era menos importante que la función del objeto o edificio a diseñar.

A primera vista, los edificios pueden parecer muy austeros: colores básicoslíneas rectas ordenadas, fachadas lisas… pero en el fondo cada rincón tiene su razón de ser.

Bauhaus en Argentina: traducción y recreación de un concepto

La escuela alemana en nuestro país se manifestó desde la arquitectura de estado hasta en los profesionales que construyeron los edificios públicos de La Plata.

arador Ariston. En La Serena, Mar del Plata. Diseñado por el arquitecto húngaro Marcel Breuer. Francisco kito Mendes

La estrecha relación de la cultura alemana del diseño a partir de mediados de siglo XIX en la Argentina, se ha manifestado de manera intensa en múltiples planos, desde la arquitectura de estado a la gran cantidad de profesionales alemanes que construyeron los edificios públicos de la ciudad de La Plata, o los primeros arquitectos e ingenieros que formaron la disciplina en el país y su participación en reparticiones públicas, que fue permanente, además de ser pioneros en la experimentación con la tecnología del hormigón armado. Se torna más difuso el reconocimiento de la presencia del (*) Bauhaus en la producción local. No obstante, no hay que buscar las ideas del Bauhaus en la repetición de un modelo, sino a través de traducciones, intercambios y transferencias que se dieron entre importantes protagonistas de la cultura en la Argentina.

El cierre de la Bauhaus una cuestion ideologica

Tras su clausura, los miembros de la Bauhaus se vieron obligados a emigrar a Estados Unidos, pero lo que nadie esperaba fue que esta persecución resultaría ventajosa para la escuela, puesto que se vio posicionada ante el mundo como la filosofía opositora al nacionalsocialismo. De todos modos, ya durante la República de Weimar, la idea planteada por el fundador de la Bauhaus, Walter Gropius, de hallar el equilibrio entre funcionalidad y elegancia, no era aceptada por la sociedad, hasta el punto de que se forzó su cierre en 1925, aunque se trasladaría de Weimar a Dessau y allí abriría de nuevo sus puertas. 

LA CALESITA AZUL